|
|
  |
BIOGRAFIAS DE FOTOGRAFOS
ATGET, EUGENE
Francia, 1857-1927
Aún joven, viaja a Uruguay: quiere ser marino,
profesión que deshecha al poco tiempo. Forma parte de una
compañía ambulante de teatro. No le encargan los papeles principales,
debido a su no muy agradecido físico y a su fuerte acento
regional.
Otra vez en París intenta ser pintor, pero de nuevo no tiene
suerte. Se convierte en fotógrafo que suministra material
a los pintores de estudio de la época, los cuales incorporan
a sus cuadros los detalles, flores, objetos y árboles que
registra con su cámara. Él considera sus fotografías como
documentos para artistas.
También trabaja para ciertos organismos oficiales como la
Comisión del Viejo París y la Biblioteca Histórica de la Villa
de París, para los que realiza diferentes series: París pintoresco
1898-1900, El viejo París 1898, El arte en el viejo París
1900, La topografía del viejo París 1901, París Pintoresco
1910. |
 |
Utiliza una cámara de fuelle con placas de vidrio de 18 x 24 cm. con
el objetivo desplazado, para evitar que las verticales se distorsionen,
lo que provoca la aparición de bordes negros en la parte superior
de sus fotografías. La cámara que utiliza pesa unos 20 Kgs. y aunque
ya existían los negativos flexibles, él nunca los utiliza.
Viaja en autobús o en metro. En un cuaderno suyo que se conserva,
figuran las direcciones de sus clientes con la parada de metro más
próxima. Sus fotografías están realizadas a primeras horas de la mañana
(se le solicitaba que no aparecieran personas) ya que el interés oficial
se orienta hacia los monumentos históricos.
Recorre uno a uno los diferentes barrios de París. Amplía su objetivo
de reflejar los monumentos históricos a todo edificio o lugar que
le despierta interés. No está interesado en el Gran París de Hausmann,
él está interesado en el París que cambia constantemente.
Realiza una gran cantidad de fotografías desde 1898 hasta 1925, año
de su muerte. Al final de su vida se sugestiona con el París que está
desapareciendo, hay textos en sus fotografías que indican la próxima
desaparición de los elementos que figuran en las mismas.
Debido a un cúmulo de circunstancias, sus fotografías analizadas hoy
reflejan algo que es posible que él ignorase en el momento de realizarlas:
Un París que ya no existe, la ausencia de personas o más bien la presencia
fantasmal de las mismas. Sus fotografías no tratan de representar
ningún acontecimiento, sino que son visión frontal, una mirada fría
y aséptica del objeto de la fotografía tal y como es.
Este conjunto de elementos hoy nos transmiten una sensación de nostalgia
y de drama, próxima a mensajes sugeridos por otros artistas nada ingenuos
como puede ser Giorgio de Chirico. Este análisis de sus fotografías
fué ya realizado en su tiempo por fotógrafos como Berenice Abbott
y Man Ray a los que conoció.
Man Ray le presenta a los surrealistas. Le proponen publicar alguna
foto en el número de Junio de 1926 de la revista La Revolución Surrealista
(Corset de 1912). Atget dice: no incluyan mi nombre. Las fotos que
tomo son simples documentos. La posición política y moral de los surralistas
no interesa a Atget.
En 1968 el MOMA de Nueva York adquiere 10.000 de sus negativos. ¿Son
las fotografías de Atget meros documentos o es arte? El trabajo de
Atget trasciende a su creador. Ha inventado la moderna fotografía.
|