|
|
  |
MANEJO DE LA CAMARA
La cámara REFLEX
Llamamos cámara "Reflex" a la que lleva incorporado un sistema de prismas y espejos, de forma que lo que vemos por el visor, es lo mismo que vemos por el objetivo.
¿Como es posible tomar una foto si estamos viendo la escena por el objetivo? Porque en el momento del disparo, un mecanismo desvía los espejos del camino entre el objetivo y la película, de forma que se pueda impresionar. Es por eso que perdemos durante un instante la visión del motivo.
Este tipo de cámaras, las más usadas por los fotógrafos aficionados, permiten mediante rosca o bayoneta, quitar el objetivo, para poner otro, o un teleobjetivo, sin por ello velar el fotograma, ya que el espejo antes citado, impide el paso de la luz hacia la película.
La luminosidad del objetivo
Un objetivo muy luminoso tiene muchas ventajas: posibilidad de hacer instantáneas en tiempo muy nublado, o en locales cerrados utilizando las menos veces un flash, etc. De reducir la entrada de luz utilizando la velocidad o el diafragma, siempre estaremos a tiempo.
Esto solo depende de la calidad y pureza del cristal del objetivo, así como de su precio.
Veamos la relación:
| Objetivo barato |
poca pureza del cristal |
poca luminosidad |
| Objetivo caro |
mucha pureza del cristal |
alta luminosidad |
A todos nos gustaría tener un objetivo súper-luminoso, pero ¡¡¡la economía decide!!!
El manejo de la cámara en la práctica
Estas son las manipulaciones más comunes a la hora de tomar una instantánea.
1. Ajustar la distancia (enfocar).
2. Graduar el diafragma (según la profundidad de campo deseada y teniendo en cuenta la velocidad de exposición.
3. Ajustar la velocidad de exposición.
4. Cargar el disparador (en las cámaras más modernas ya no es necesario).
5. Encuadrar el motivo a través del visor.
6. Disparar.
7. Avanzar el film (en las cámaras actuales tampoco suele ser necesario).
Este proceso, que deberemos repetir cada vez que tomemos una instantánea, debe estar perfectamente grabado en nuestro subconsciente.
Atención: Cuidemos nuestra cámara. No se debe golpear, ni mojar, pero sepamos que el mayor enemigo de una cámara fotográfica es la arena y el polvo.
Un solo grano de arena que consiga atravesar nuestro objetivo, dañaría sin remedio el obturador de cortinilla.
|